Pasan los siglos pero ciertas actividades nunca se perderán. En este caso me refiero a los timos/estafas, que se actualizan con las nuevas tecnologías y diversifican de forma ingeniosa su ‘oferta’. Parece que ahora está de moda el tema del ‘phising’ y derivados similares, mediante los cuales se pueden extraer los datos bancarios de cualquier navegante para luego usarlos de forma poco conveniente para el propietario de la cuenta.
Terra informaba ayer en la siguiente url,
Noticia
que este tipo de timos está llegando incluso a actividades tan cotidianas como la recarga de móviles. Si este tipo de actividades progresa, va a suponer un grave obstáculo para el desarrollo de la venta por Internet, ya que la inseguridad de los usuarios, en vez de disminuir, aumenta cada día con la publicación de nuevas formas de apoderarse de sus datos bancarios.
Por mi parte, no soy un comprador on-line habitual, por lo que noticias como ésta escasamente me afectan. Es más, tengo una cuenta en un banco, que la mantengo con 1€, de manera que si tengo que hacer algún pedido por Internet, deposite en dicha cuenta el dinero exacto de la compra y así minimizar posibles pérdidas. Falta mucho tiempo para que un servidor se sienta seguro ofreciendo sus datos bancarios en una página web.